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VUELTA A LA RUTINA post image

El temido septiembre llega tan amenazador como siempre. Ya lejos quedan las vacaciones y esos días de asueto que nos han servido para recargar pilas y, al tiempo, reflexionar sobre cómo queremos afrontar los próximos meses.

Sin embargo, la cuesta arriba de los primeros días de trabajo pueden sumirnos en lo que los expertos denominan síndrome postvacacional, o lo que es lo mismo, una pereza infinita que se rebela contra ti y no te deja arrancar.

Te ayudamos: Aquí tienes algunas claves para conseguirlo:

Como no se puede luchar contra el deseo de estar de vacaciones, lo primero que hay que hacer es asumir que de momento estas se han acabado. Cuanto antes lo hagas, mejor. Para conseguirlo, piensa en las siguientes sabiendo que ahí están, esperándote, pero en unos cuantos meses.

Si te lo permiten, elige un jueves o un viernes para volver a trabajar. Te será más llevadero y la perspectiva del fin de semana te ayudará.

En el trabajo, intenta ir con tu mejor sonrisa. Si puedes, ve con ropa cómoda, no de playa, claro, pero sí algo más ligero que el traje de chaqueta, la corbata y los estiletos.

Si barruntas cambios en el trabajo, infórmate bien y no creas todo lo que se oye.

Proponte nuevas metas, eso hará más llevadera la jornada. Sobre todo si tienes oportunidad de ascender.

Planea alguna escapada para el fin de semana. En otoño aún se puede disfrutar del buen tiempo y hay sitios, puede que cercanos a tu ciudad, muy enriquecedores.

Otra actividad que te hará más llevadera la vuelta a la rutina es redecorar tu hogar. No es necesario que te gastes el sueldo en cambiar muebles de aquí para allá. Pero, cortinas, cojines, toallas, lámparas… nuevos y algún que otro capricho te hará ver el otoño de otro color.

Deberes para otoño, asignatura pendiente

También tú puedes ser de los que traen en su cartera de deberes para los próximos meses lo típico: apuntarse al gimnasio, dejar de fumar, adelgazar, aprender inglés de una vez por todas… o cualquier cosa que llevas años intentando hacer y no lo has conseguido. Para vosotros también hemos recopilado algunos consejos que os ahorrarán más de un disgusto.

Si tus opciones para estos meses pasan por alguna de esas promesas, cambia de estrategia. Si no lo has hecho hasta ahora, ahora tampoco lo harás.

Lo que sí puedes hacer es dar un pequeño paso adelante que te impulse y te cree una rutina que luego agradecerás. Si lo que quieres es bajar de peso o ponerte en forma pero no consigues aprovechar el bono del gimnasio que te ha costado un riñón, empieza por marcarte metas fáciles: por ejemplo, caminar hasta el trabajo o bajarte del autobús una parada antes para andar un rato todos los días. Olvidarse del ascensor y subir las escaleras es otra buena opción. Ya sabes que los expertos aconsejan para estar sano dar al menos 10.000 pasos diarios. Si te agencias una pulsera de vitalidad te animarás a hacer más ejercicio y a la larga es más barato que pagar el gimnasio y no ir. Cuando tengas esta rutina te será más fácil dar el paso e inscribirte, si aún te apetece, en un centro especializado.

En cuanto a la comida, no compres lo que no quieras comer. Esa es una regla de oro para no ganar peso. Y ya sabes, para matar el gusanillo, la fruta puede ser un buen aliado.

Si lo que te gustaría es matricularte a un curso para aprender cualquier disciplina. Antes de hacerlo, planifica tu tiempo. Es mejor que el centro donde tengas que ir esté cerca de casa o del trabajo para no perder tiempo en el desplazamiento. Así también evitarás la pereza. Si puedes, inscríbete en el descanso para comer. No es que te aconsejemos que no disfrutes del almuerzo, no. Simplemente que aproveches los huecos vacios que puede tener tu jornada laboral. Así, cuando termines, podrás disponer de tu tiempo como te apetezca. Igualmente puedes emplear la tarde del viernes o la mañana del sábado, si tu jornada es de lunes a viernes. Lo cogerás con menos estrés.

Lo dicho, no te prometas lo que no vas a cumplir pero puedes ayudarte enfocando tu actividad diaria hacia donde van tus deseos. Premiarse cuando se consiguen logros es otro buen estímulo para hacerlo. Venga, ánimo, si quieres, ya sabes que puedes.

¿Y tú como te planteas la vuelta al cole? Cuéntanoslo en nuestro Facebook ¡Te esperamos!