Belle “Un nuevo imaginario para el cuento de la bella y la bestia”

Creo que de sobra sabréis, que la animación japonesa, anime para los amigos, es una de mis perdiciones. Emocionado desde siempre con las historias de animación de los nipones, no me podía perder la nueva apuesta de la industria.

Una historia que nos va a atrapar desde el primer momento. Con un fuerte imaginario basado, en la por todos conocidos, la bella y la bestia. Nos adentra en un historia con gran peso, en los valores de siempre en una sociedad cada vez más cambiante.

 

Erase una vez…

Una niña llamada Suzu. Ella tenía 17 años y tras afrontar la muerte de su madre, ella y su padre se mudan a las afueras de la ciudad. Rota por la perdida y sin casi ánimos para seguir con su vida, se va escondiendo y volviéndose cada vez más antisocial. Con el único apoyo de su amiga, descubre “U”, un nuevo espacio virtual en el que puedes ser lo que quieras ser. En él, nace su alter ego, “Belle”. Desde ese momento, todo vuelve a florecer con la fuerza de siempre.

Una historia tan hiperrealista y cargada de fantasía cibernética, que te van a dejar llorando a cada minuto. Es imposible no romper en llanto.

 

Se me ha metido algo en el ojo.

Usando un metaverso como hilo conductor. La animación avanza en un hilo narrativo, vinculado a  problemas reales de jóvenes actuales. La soledad, la falta de autoestima, el silencio de los oprimidos entre otro temas de calado social, son los protagonistas de este maravilloso relato.

Acompañada siempre de una banda sonora increíble, en la que la protagonista te pondrá la piel de gallina en cada tono de voz.

Todo un despliegue de las técnicas clásicas de la animación, con las nuevas realizadas por ordenador convierten a este anime, en una experiencia increíble.

Un cuento de hadas cibernético, que su creador Momoru Hosoda nos presenta en un magistral ejercicio, en el que va tomado direcciones muy extrañas pero a la vez maravillosas.

Una película que no excede en sus lecciones. Que a pesar de ser muchas, son de gran calado. Es en ese punto, donde hacen de esta película una experiencia encantador para todas las edades.

Es así, como “Belle” se gana la libertad de ser un punto y aparte, capaz de pensar por sí sola y funcionar a las mil maravillas.

Si queréis algo diferente, que os toque el corazón y os haga emocionaros como si volvierais a ser un niño, no podéis perderos esta maravilla de la animación japonesa.

Si has leído hasta aquí, sí, no paré de llorar en toda la película.

 

 

 

 

 

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