‘Solo soy un objeto’, por Manuel Gris

¿Qué harías si sólo fueras un objeto?

“¡Despierta!, si yo, que no soy más que una cosa, puedo ver todo esto, ¿hacia dónde estás mirando tú?”

por Ana Belén F. Peña

De cualquier circunstancia puede extraerse una lección, y el ser humano es fascinante, se mueve en unos márgenes tan amplios que puede rozar la excelencia y la estupidez en el mismo día. Sólo hay que dejar la mente en blanco y observar: saca las palomitas.

Se trata de un objeto que no puede interactuar con su entorno, no puede atacar ni defenderse. No puede moverse, no tiene elección entre huir o quedarse. Su única vía de escape es contarnos lo que ve, de una manera tan subjetiva que solo puede decir la verdad. Su mirada es aguda y su expresión certera, una flecha en la diana.

Manuel Gris ha sido generoso y ha sacado a pasear su objeto por diferentes escenarios, no sabría decir si complementarios, aunque desde luego sí interesantes, en los cuales ha ido recolectando detalles y aplicando personajes dispares y originales, ora actuales ora intemporales. El discurso de cada uno de ellos es realista, verosímil, y lo bueno es que llegamos a esa conclusión gracias a la observación de sus actos, viendo cómo se comporta cada uno, y no a través de parrafadas de autobombo –si buscas a un argentino en un diván no te acerques a este libro– o de interminables y aburridas descripciones. ¡Acción! Eso es lo que tiene el libro, párrafos con el tamaño exacto, diálogos dinámicos, prosa fresca, limpia y de calidad.

Puede que el lector piense que es ilógico –un objeto que ve cosas y tal…–, pero hay tantas cosas ilógicas en el mundo: narradores omniscientes, zombies, dragones, telediarios… Esto, señores, es el absurdo reducido a pura coherencia. El disparate hecho realidad: tan cruda como los yonkis del arranque del libro, un gancho al hígado; tan hilarante como los pijos encubiertos.

Sólo soy un objeto (Sar Alejandría Ediciones, 2022) es ya toda una declaración de intenciones, una llamada de atención a nuestra conciencia, una crítica social y existencial. En resumidas cuentas: una gran novela.

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