Porsche: 0 a 100 km/h, una lucha constante contra el crono

La aceleración es la fuerza que domina las emociones en un coche deportivo. Aceleración lateral, en cada curva; y longitudinal, en cada frenada y cuando se pisa el acelerador. De todas ellas, la aceleración de 0 a 100 km/h es la más famosa, el dato que no puede faltar en la ficha técnica de un vehículo y que muestra su potencia, capacidad de tracción y rapidez de respuesta.

Este dato comenzó a emplearse en las pruebas de las revistas especializadas en la misma época en la que Porsche empezaba a fabricar coches. Y en los años sesenta se normalizó como medida de rendimiento de un automóvil, con el recién nacido 911 como testigo, un deportivo que en la primera versión ya rebajó los 10 segundos en el 0-100 km/h. Desde entonces y hasta ahora, el constante desarrollo técnico ha impulsado nuevas marcas y Porsche ha cruzado la frontera de los 3 segundos en el 0-100 km/h, en una lucha constante contra la décima.

A lo largo de estos años, 15 modelos de Porsche han ido tomando el relevo de ser los más rápidos acelerando, desde el 356 1500 de 1954 (primer automóvil de la marca del que hay registros oficiales de aceleración), hasta el actual rey del 0-100 km/h: el Taycan Turbo GT con Paquete Weissach. Con una impresionante marca de solo 2,2 segundos, es el Porsche de producción con la aceleración más rápida de todos los tiempos.

No hay registros oficiales de aceleración 0-100 km/h de los modelos más tempranos de Porsche. Las primeras cifras datan de 1954, con los 14,6 segundos que empleaba el 356 1500 para alcanzar 100 km/h, un modelo de 55 CV.

Los tiempos de aceleración comenzaron a reducirse a partir de mediados de los años 50, a medida que se desarrollaban versiones más deportivas y coches de carreras más potentes. El 356 A 1500 GS Carrera de 1955 alcanzaba los 100 km/h en 10,5 segundos. El primer Porsche en rebajar la barrera de los 10 segundos fue el deportivo de competición 550 Spyder, con 8,5 s gracias a su motor de 135 CV y a un peso ultraligero.

El 911, una nueva referencia

La llegada del Porsche 911 con motor de 6 cilindros en 1963 marcó un punto de inflexión para la marca en la lucha contra el cronómetro. El 911 destacó desde el inicio en este terreno, gracias a su diseño, ligereza y su motor trasero, que le proporcionaban una excelente tracción y capacidad de aceleración. El primer 911, con un motor de 130 CV, hacía el 0-100 km/h en 9,1 s. La versión deportiva 911 S de 1967, con 160 CV, rompió la barrera de los 8 segundos.

Pero el verdadero game changer que colocó a la serie 911 como referencia en aceleración entre los deportivos fue el 911 2.7 Carrera RS de 1973. Esta versión de homologación para la competición, aligerada, con un motor de 210 CV y una caja de cambios de desarrollos cortos, alcanzaba los 100 km/h en 5,8 segundos. Fue el primer Porsche de producción que bajó de los seis segundos.

Solo un año después, la evolución de este modelo, el 911 3.0 Carrera RS, arañó otras tres décimas al crono y redujo el tiempo a 5,5 segundos. En una maravillosa alineación de estrellas, es exactamente el mismo registro que alcanzaba el innovador 911 3.0 Turbo, presentado también en 1974. Con la llegada del motor de 3.3 litros y 300 CV en 1977, el 911 Turbo consigue una aceleración de 0 a 100 km/h en 5,2 segundos, una marca que le permitió mantener el trono como Porsche de producción en serie con mayor capacidad de aceleración durante casi una década

Todo cambió en 1986, cuando Porsche desarrolló el 959, un deportivo que parecía haber llegado en avión desde el futuro. Con un motor de 450 CV -515 CV en la versión S-, el resultado fue una increíble capacidad de aceleración y un registro legendario en 1986: 3,7 segundos en el 0-100 km/h. La barrera de los 4 segundos, un hito que parecía inalcanzable, se había superado.

El 911 Turbo da alcance al 959

El concepto técnico del 959 poco a poco se trasladó a la gama de producción en serie, primero con el 911 Turbo de 1997, generación 993, que disponía de un motor 3.6 biturbo de 408 CV y tracción total. No obstante, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 4,5 segundos, seguía sin superar el registro del 959 S. Fue necesario esperar al restyling del Porsche 911 Turbo de la generación 997, lanzado en 2010, con con 500 CV de potencia -530 CV en la versión S-.

De nuevo, como siempre a lo largo de la historia de la marca, dos innovaciones técnicas al servicio del rendimiento ayudaron a superar los límites establecidos: la caja de cambios PDK de doble embrague y el sistema launch control. Gracias a todo ese paquete, el Porsche 911 Turbo superó al 959 con un tiempo 3,5 segundos en el 0-100 km/h, que la versión S rebajó, aún más, hasta los 3,3 segundos.

El compromiso de Porsche de mejorar las prestaciones en cada nueva generación de sus modelos llevó a que, en 2013 llegara un nuevo 911 Turbo S, generación 991, con 560 CV, capaz de alcanzar los 100 km/h en solo 3,1 segundos. Y dos años después, se logró otro hito: bajar de 3 segundos en el 0 a 100 km/h con un coche de serie. El nuevo 911 Turbo S de 580 CV registró un tiempo de 2,9 segundos en el 0 a 100 km/h.

Aceleración electrificada

En 2015 se lanzó el Porsche 918 Spyder. Este superdeportivo biplaza híbrido enchufable contaba con un motor V8 4.6 y dos motores eléctricos, para alcanzar una potencia combinada de 887 CV. Con tracción eléctrica en las ruedas delanteras, era capaz de acelerar hasta 100 km/h en 2,6 segundos, marcando un nuevo récord en la casa.

La energía eléctrica tiene características perfectas para ofrecer mucha potencia y par motor de forma inmediata, y el Taycan ha tomado el relevo como modelo de Porsche con mayor capacidad de aceleración. En su versión Turbo S, el primer modelo 100 % eléctrico de la marca es capaz de entregar hasta 952 CV. Con su sofisticado sistema de tracción integral con control electrónico y launch control, rebajó hasta los 2,4 segundos la aceleración de 0 a 100 km/h. El Taycan Turbo GT ha conseguido rebajar esa marca una décima más, hasta los 2,3 segundos.

Sin embargo, el nuevo récord de aceleración para un Porsche de producción lo ostenta el Porsche Taycan Turbo GT con Paquete Weissach, que acelera de 0 a 100 km/h en 2,2 segundos. Con 1.108 CV de potencia, es capaz de generar una impresionante aceleración longitudinal de 1,2 g. Este registro se asoma a una nueva frontera que comienza a la desafiar los límites de la física: rebajar la marca de los 2 segundos.