Mercedes-Benz vuelve a los grandes descapotables con un impresionante modelo que se lanzará esta primavera, el Clase S Cabrio.
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Construido sobre la base de la berlina más grande de la marca de la estrella, el nuevo Clase S, este nuevo automóvil a cielo descubierto es el heredero de los míticos descapotables de Mercedes que marcaron toda una época desde los años 50.
El anterior cabriolet de grandes dimensiones de la marca de la estrella era el SL, un vehículo que ha evolucionado mucho a lo largo de su historia. El SL original nació en 1954 ya como un icono, en principio con dos plazas y las famosas puertas de alas de gaviota, bautizadas así por su sistema de apertura hacia arriba.


A bordo todo son detalles, como ese impresionante tablero de instrumentos donde las molduras de madera se integran perfectamente con un diseño vanguardista o el sistema de calefacción de los reposacabezas para poder abrir la capota en días de invierno. Su línea elegante y moderna se subraya con sus grupos ópticos de última generación que pueden ir decorados con 47 cristales de Swarovski.
Y, como no podía ser de otra manera, motores de gran potencia para no deslucir el espíritu deportivo de esa estrella que lleva sobre su afilado capó.
Actualmente, Mercedes cuenta con otro descapotable de cuatro plazas y techo de lona, el Clase E Cabrio, aunque de dimensiones más recortadas; además del recién llegado SLC, el roadster pequeño y que sustituye al también mítico SLK.