El Viajante más polémico ausente en los Oscar®

El pasado domingo, 26 de febrero, se celebró en Los Ángeles la 81 edición de entrega de los Oscar®. Nominados y premiados celebraron la mayor fiesta del cine, aunque no todos lo hicieron en la gala. La política de inmigración del presidente Trump, y los problemas políticos derivados de ella, impidieron que Asghar Farhadi, de origen iraní y director de El Viajante, película ganadora del Oscar® a la Mejor Película de habla no inglesa, pudiera asistir.

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La peculiar situación en la que se ha visto envuelto Asghar Farhadi, director de El Viajante, ha conseguido poner cara a los miles de inmigrantes que pretendían visitar Estados Unidos en las última semanas y cuyo viaje tuvo que ser retrasado, o anulado, por el cierre de fronteras del presidente Trump. Y aunque la crisis se ha visto temporalmente solucionada por la suspensión de la norma, Asghar Farhadi ha expuesto, mediante un comunicado, sus razones para aún así no asistir a la gala de los Oscar®.

En esta carta, hecha publica recientemente, Farhadi aseguraba que en principio tenía intención de estar presente en el teatro Dolby de Los Ángeles para aprovechar la audiencia generada por el evento (más de 37 millones de telespectadores en la última edición) y así poder denunciar la situación que viven compatriotas suyos y de otras seis nacionalidades. Pero después de pensarlo mucho el director iraní terminaba declinando la invitación por “las múltiples dudas e incertidumbres que no me parecen aceptables, incluso si un régimen especial me permite realizar el viaje”.

Asghar Farhadi fue representado en la gala de los Oscars por Anousheh Ansari  una ingeniera, conocida por ser la primera mujer turista espacial, y a Firouz Naderi, un reputado científico que trabajó para la NASA, ambos iraníes-estadounidenses. 

A pesar de no haber asistido a la ceremonia  Asghar Farhadi ha manifestado sus sentimientos de agradecimiento a través del discurso que Anousheh Ansari leyó en su nombre: “Es un gran honor recibir este valioso premio por segunda vez. Me gustaría agradecer a los miembros de la academia” (…) “Siento no estar con vosotros esta noche. Mi ausencia se debe al respeto hacia la gente de mi país y de otros 6 países que han sido humillados por la inhumana ley que prohíbe la entrada de inmigrantes a Estados Unidos”(…) “Dividir el mundo entre las categorías de ‘nosotros’ y ‘nuestros enemigos’ crea miedo y una lamentable justificación para la agresión y la guerra” (…) “Los cineastas pueden emplear sus cámaras para captar cualidades humanas comunes y romper estereotipos sobre sus nacionalidades y religiones, crear empatía entre ´nosotros’ y ´otros’, una empatía que necesitamos hoy más que nunca”.

La película participó en la Sección Oficial del Festival de Cannes 2016, llevándose el Premio al Mejor Actor y al Mejor Guion. Hasta la fecha también ha ganado el Premio a la Mejor Película Internacional en el Festival de Múnich y el Premio a la Mejor Película en el Festival World Cinema de Ámsterdam.

Asghar Farhadi ha comentado en una reciente entrevista detalles del rodaje de El Viajante. Aquí os dejamos las mejores respuestas.

Después de rodar en Francia y en francés la película El pasado, ¿qué le empujó a volver a Teherán para rodar El Viajante?

Al terminar de rodar en Francia El pasado, empecé a trabajar en una historia que transcurre en España. Escogimos las localizaciones, escribí un guion muy completo, sin diálogos. Me reuní con los productores y los actores principales, pero para conseguir a todo el equipo hacía falta un año. Reconozco que me alegré mucho porque me daba tiempo de rodar una película en Irán. No me sentía muy cómodo con la idea de hacer dos películas seguidas en el extranjero y, en cierto modo, distanciarme de los rodajes en mi país.

¿Cómo nació este proyecto?

Hacía tiempo que tomaba notas y apuntes para una historia sencilla en la que estaba pensando. Cuando surgió la oportunidad de rodar en Irán, recopilé todo lo que había escrito en años anteriores. Además, siempre había tenido ganas de hacer una película que transcurriera en el mundo del teatro. De joven trabajé en el medio que significa mucho para mí. Era la historia perfecta para el entorno del teatro. Fue así como empecé a desarrollar un guion basado en personajes preparando una obra.

Asghar_Farhadi_Cannes_2013¿Cómo definiría El Viajante, como una historia de venganza o de honor perdido?

Me cuesta mucho definir o resumir El Viajante, o incluso explicar lo que significa la historia para mí personalmente. Todo depende de las preocupaciones y del estado mental del espectador. Si lo toma como un comentario social, se acordará de ciertas cosas. Pero puede enfocarlo desde la perspectiva de un cuento moral, o incluso de algo totalmente diferente. Lo único que puedo decirle es que, una vez más, la película trata de la complejidad de las relaciones humanas, sobre todo en el seno de la familia.

Al principio de la película, Emady Rana forman una pareja normal. ¿Son esos dos personajes típicos de la clase media iraní?

Emad y Rana son una pareja iraní de clase media. No puedo decir que sean representativos de la mayoría de parejas de ese nivel en su relación o su forma de ser. Los personajes fueron creados con la intención de que el espectador no tuviera la sensación de que la pareja fuera diferente de cualquier otra. Forman una pareja normal con sus propias características. Los dos se mueven en un entorno cultural y son actores de teatro aficionados. Pero, de pronto, se encuentran sumidos en una situación que revelará aspectos inesperados de su personalidad.

El título original de la película hace referencia a la obra de teatro de Arthur Miller en la que participan Emad y Rana con sus amigos. ¿Qué le hizo escoger esta obra en particular?

Leí Muerte de un viajante siendo estudiante. Me marcó profundamente, quizá por sus reflexiones sobre las relaciones humanas. Es una obra teatral muy rica, que ofrece lecturas múltiples. La dimensión más importante me parece la crítica social de un periodo histórico en el que la rápida transformación de la América urbana destruyó a una clase social. Toda una categoría de personas que no supieron adaptarse a la inesperada modernización fueron literalmente aplastadas. En ese sentido, la obra guarda muchos paralelismos con la situación actual en mi país. Las cosas cambian a la velocidad del rayo y no queda más remedio que adaptarse o morir. La crítica social que forma el núcleo de la obra sigue siendo válida en Irán.

Otra dimensión de la obra es la complejidad de las relaciones sociales en el seno de la familia, sobre todo en la pareja formada por El Viajante y Linda, su mujer. En la obra hay una fuerte atracción emocional, y eso hace que además de conmovedora, también obligue al público a reflexionar sobre temas muy sutiles. En cuanto decidí que los personajes de la película estarían en una compañía teatral y que prepararían una obra, pensé que el drama de Miller era muy interesante porque me permitía establecer un paralelismo con la vida personal de la pareja en el centro de la historia. En el escenario, Emad y Rana hacen los papeles de El Viajante y de su mujer. En la vida real, sin saberlo, se encontrarán con El Viajante y su familia, y deberán decidir su destino.

Evoca el desarrollo anárquico de Teherán mediante la vista que hay desde la terraza del nuevo piso de los dos protagonistas. ¿Es esa su opinión de la ciudad en la que vive y trabaja?

Teherán hoy en día se parece mucho a Nueva York tal como la describe Arthur Miller al arrancar la obra. Es una ciudad que cambia a mucha velocidad, destruyendo todo lo viejo, como los huertos y los jardines, y reemplazándolo por torres. Es el ambiente en el que vive El Viajante. Aquí encontramos otro paralelismo entre la obra y la película. Teherán cambia de forma frenética, anárquica, irracional. En una película que cuenta la historia de una familia, la casa juega un papel principal. Es algo que ya se vio en otras películas mías. De nuevo, en esta, el hogar y la ciudad tienen papeles centrales.