¿Y si el fin del mundo empieza con nosotros? Ana Merino estrena La Redención

Ana Merino salta al escenario con La Redención: una distopía sobre culpa, esperanza y responsabilidad

El teatro como acto de resistencia. Como espejo incómodo. Como advertencia. La escritora Ana Merino, ganadora del Premio Nadal en 2020, da un paso decisivo en su trayectoria creativa con el estreno teatral de La Redención, previsto para el 22 de febrero. Un montaje que no solo escribe, sino que también dirige y produce, implicándose de lleno en un proyecto tan personal como necesario.

La historia nos traslada a un futuro cercano, inquietantemente reconocible. La acción se sitúa en una planta de tratamiento de residuos junto a un mar completamente contaminado. Allí, cinco personajes —dos mujeres y tres hombres— viven aislados del mundo, atrapados en un espacio que es tanto físico como moral. En ese escenario desolador se enfrentan a sus miedos, deseos y culpas mientras buscan, quizá demasiado tarde, una forma de redención.

Más que una distopía tecnológica, La Redención es una distopía humana. La obra pone el foco en la responsabilidad individual y colectiva, en la fragilidad de las relaciones y en la esperanza como último acto de resistencia cuando el daño parece irreversible. “La Redención nace del miedo a que esta distopía no sea tan irreal”, explica la propia Merino. “Es una obra sobre lo que hacemos hoy con el mundo que habitamos. Ojalá mis personajes solo tengan que existir en el escenario y no en nuestro futuro”

La puesta en escena apuesta por la sobriedad y la inmersión. El texto, el trabajo corporal y el espacio sonoro adquieren un protagonismo esencial. Los cuerpos de los actores se convierten en el último territorio de vida frente a un entorno que se desmorona. El reparto —formado por Fanny Gautier, Violeta Rodríguez, Juan Díaz, Guillermo Llansó y Alberto Jiménez— da vida a esta historia coral con intensidad y matices, construyendo un paisaje emocional tan devastado como esperanzador

Este estreno marca un momento clave para Ana Merino. Con una trayectoria literaria consolidada —poesía, novela, teatro, ensayo— y reconocimientos como el Premio Nadal por El mapa de los afectos, la autora refuerza ahora el diálogo entre literatura y escena desde una implicación directa y valiente. La Redención no es solo una adaptación: es una declaración de intenciones.

El proyecto, además, ha contado con colaboraciones coherentes con el mensaje de la obra, como el asesoramiento en sostenibilidad de Normmal y aportaciones al vestuario desde enfoques responsables, reforzando así la dimensión ética del montaje

En un momento histórico marcado por la incertidumbre climática, la polarización y el desgaste emocional colectivo, La Redención llega como una pregunta abierta al espectador: ¿somos todavía capaces de cambiar el rumbo? ¿O solo buscamos consuelo en la idea de una posible redención?

Las entradas ya están disponibles en la web del Teatro Municipal José María Rodero

El 22 de febrero no será solo un estreno. Será una invitación a mirar de frente aquello que preferimos no ver.