
El reto del tráfico en las grandes ciudades es una fuente de inspiración para el equipo del Peugeot Design Lab. No en vano, trabajan en Velizy, a pocos kilómetros del caos parisino. Tras unas décadas de olvido, los patinetes han vuelto a ponerse de moda, dejando de ser un juguete infantil para convertirse en un medio de transporte y diversión “trendy” para todas las edades. A esta tendencia se ha unido el desarrollo del patinete eléctrico, que permite recorrer kilómetros sin tener que poner pie a tierra.

Con un diseño deportivo, en el que se combinan aristas afiladas con zonas suitiles y elegantes, los perfiles se han trabajado de un modo muy especial, para obtener una estética aún más atractiva.
Sus tres ruedas le dan una mayor estabilidad, incluso a baja velocidad. Gracias a su motor eléctrico, situado en la rueda trasera, puede pilotarse de una forma divertida y sin esfuerzos, conservando, además, el carácter compacto y práctico de un patinete clásico, algo imprescindible en la jungla de asfalto.
Dispone de luces de LED delanteras y traseras, que se integran perfectamente en el diseño. El manillar ergonómico dispone de un soporte en el que se puede conectar el móvil. Gracias a una aplicación específica, el usuario puede contar con informaciones como la velocidad, la localización por GPS.







