Aunque no sepas pronunciarlo ;)
¿Creías que en verano tu piel solo necesitaba un poco de after sun y listo? ¡Error de principiante! Si quieres mantener tu piel suave, hidratada y con ese glow natural que parece sacado de un filtro de Instagram, el ácido linoleico (sí, suena a clase de química, pero quédate conmigo) debería estar en tu radar beauty.
Este Omega-6 —un ácido graso esencial que no produce tu cuerpo— es un auténtico todoterreno: hidrata, nutre, repara y protege del estrés ambiental. ¿La clave? Lo hace sin engrasar, equilibrando la producción de sebo. O sea, sí sirve tanto para pieles secas como para las que brillan más que bola de discoteca.
¿Dónde lo encuentro?
Aunque lo puedes consumir en alimentos como nueces, semillas de chía, almendras o pescados, lo interesante es cómo actúa directamente sobre la piel. Y ahí es donde entran nuestros aliados cosméticos. Marcas españolas como Nezeni Cosmetics (Sevilla) o Di Oleo (Cádiz) lo utilizan en muchos de sus productos estrella.
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Nezeni Cosmetics apuesta por él en cremas antiarrugas, contornos de ojos y aceites limpiadores que te dejan la cara como nueva sin agredirla.
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Di Oleo lo incorpora incluso en un champú sólido ideal para rizos, una BB Cream con protección solar 50 y un contorno de ojos hidratante y suave.
Vamos, que si estás montando tu neceser de verano, este ingrediente no puede faltar.
Más allá de la belleza (pero sin dejar de lado lo beauty)
El ácido linoleico no solo mima tu piel:
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También ayuda a mejorar el sistema inmunológico.
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Favorece el buen funcionamiento de las neuronas.
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Y puede ayudar a reducir el colesterol.
Eso sí: como todo en la vida, en su justa medida. Un déficit puede fastidiarte la piel (resequedad, grietas…), pero un exceso podría aumentar el riesgo cardiovascular. Así que si decides tomarlo como suplemento (en cápsulas o perlas), mejor consulta antes con un profesional.
¿Y tú, ya lo usas?
Si en tu rutina facial de verano no tienes productos con ácido linoleico, dale una oportunidad. No es magia, es ciencia con un toque natural. Y además, tu piel te lo va a agradecer… incluso en pleno agosto.
