Asistir a un concierto de hardcore, es siempre uno de mis mayores placeres. No hay nada más divertido, visceral, activo y comunitario que ver a una banda de hardcore sobre las tablas incitando al público a subir al escenario para lanzarse y hacer stage diving. Algo que el público siempre recibe con ganas y sobradamente predispuesto. Hacerlo, va sobre tu cuenta y riesgo, obviamente, pero siempre hay un grupo numeroso de fans dispuestos a surfear la multitud pasando de mano a mano y llegando lo más lejos posible de la sala.
Drug Church se presentaban en su primera gira española, con varias fechas repartidas por la península, y la expectación, después de más de diez años de carrera y unos cuantos discos a su espalda, era máxima. Pues para empezar, ya os digo que superaron con creces las expectativas en todos los sentidos.
Si hablamos del sonido, La Nau de Barcelona es una de las salas que mejor suena de la ciudad Condal, pero está claro que si la banda no es buena, los milagros no existen. En este caso, fue precisamente el combo de Albany, con una técnica y una calidad indiscutible, la que puso el listón por las nubes. Patrick Kindlon, el vocalista, es un tipo solvente, de eso no hay duda, pero desde el inicio del concierto, ya se notó que su voz venía tocada. Con alguna que otra disculpa por su parte, su amabilidad, su tranquilidad y su capacidad comunicativa, suplieron con creces cualquier carencia que su voz arrastrara después de su visita anterior al país galo.
Para una banda que jamás pasa del medio tiempo, incluso con algún que otro tema con un tempo inferior a eso, resulta de lo más curioso ver cómo se organizan circle pits, pogos y la gente hace stage diving y crowd surfing sin parar. Incluso sin música, como decía Kindlon, se puede hacer stage diving. Un tipo de lo más simpático que animaba a la gente que estaba empezando en esto de lanzarse a la multitud desde el escenario, a hacerlo en esas canciones algo más tranquilas de la banda.
Plagado de todos los clichés propios de un concierto de esas características, Drug Church es una de las bandas de post-hardcore más disfrutables y menos “contaminadas” de la actualidad. En un momento en el que bandas como Scowl, Angel Du$t, Militarie Gun o los archiconocidos Turnstile no paran de meter influencias de todo tipo en sus canciones para abrir al máximo sus posibilidades comerciales, Drug Church combina su sonido sin necesidad de irse a otro estilo para expresarse ni sonar adulterado. Un gesto muy de agradecer. Ya de por sí, el post-hardcore no es ningún estilo purista, desdibujando constantemente los marcados límites del hardcore, pero en ningún momento hablamos de una banda que tiene que meter pasajes dispares al estilo para hacerse notar.
Una noche redonda, en cuanto a lo que un concierto de hardcore tiene que ser, a la que lo único que tengo que reprocharle, es que durante la hora de concierto que dieron los Drug Church, no tocaran ni un solo tema de su debut Paul Walker, mi favorito de ellos.
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DRUG CHURCH / SALA LA NAU / Lunes 29 de septiembre 2026 / Primavera Tours
