La rom-com protagonizada por Lili Reinhart y Tom Bateman, basada en la novela de Ali Hazelwood que lo está petando en Prime.
¿De qué va?
The Love Hypothesis es, sin duda, una de las rom-com del momento. No hay sesión en RRSS que pase sin que aparezca algun vídeo, entrevista, o outfit de alfombra roja de Lily Reinhart.
La adaptación de la novela de Ali Hazelwood llega con todos los ingredientes que esperamos del género, pero también tiene algo que me parece especialmente fresco: la trama principal no gira exclusivamente alrededor del romance, sino alrededor de la importancia de la amistad y de la familia que elegimos.
Olive Smith es una brillante doctoranda en Stanford que, para convencer a su mejor amiga Anh de que ha superado su enamoramiento por el mismo hombre, acaba besando impulsivamente a un desconocido. El problema —o la suerte— es que ese desconocido resulta ser Adam Carlsen, un profesor temido y aparentemente imposible de tratar. Lo que comienza como una relación fingida acaba, inevitablemente, complicándose cuando los sentimientos empiezan a ser reales.
Pero lo bonito es que a pesar del desarrollo de la historia de amor, y el nacimiento de sentimiento entre los dos personajes, el hilo principale de la historia es la amistad entre Olive y Anh.
En un género que destaca lo bonito de encontrar el amor, esta película nos recuerda que ya tenemos una vida antes de enamorarnos. Tenemos amigos, personas que nos sostienen, vínculos que construimos y una familia elegida que puede ser tan importante como la biológica. Y esa es, para mí, una de las grandes frescuras de la película.
Además de esa frescura, también me ha gustado el enfoque científico y racional hacía el enamoramiento a través una forma experimental que me ha recordado a otra película, esta vez española que utilizó una fórmula similar: Las Leyes de la termodinámicas. En esa romcom, protagonizada por Berta Vázquez y Vito Sanz, el falso documental intenta explicar las relaciones de pareja a través de la física.
Lili Reinhart y su dress tour
Si la película es una carta de amor a las rom-com, la gira promocional de Lili Reinhart se ha convertido en una carta de amor a la historia de la moda de las rom-com.
Junto a su estilista Ib Abdel Nasser, Reinhart creó un concepto basado en una especie de tablero de Pinterest llamado Rom-Com Baddie, recuperando la estética de las comedias románticas de los años 90 y principios de los 2000. La idea no era simplemente vestir «como Olive», sino rendir homenaje a las protagonistas que marcaron toda una generación.
Y el resultado ha sido maravilloso.
Está el vestido amarillo de How to Lose a Guy in 10 Days, una réplica vintage de Caché del mítico vestido de Carolina Herrera que llevó Kate Hudson.
Está el homenaje a Drew Barrymore en Ever After, el vestido verde de Keira Knightley en Atonement, el guiño a Jennifer Garner en 13 Going on 30 y la espectacular reinterpretación del vestido lila de Sandra Bullock en Miss Congeniality.
Y hay algo especialmente bonito en que no todos sean reproducciones exactas. Algunos son piezas vintage, otros reinterpretaciones realizadas por diseñadores y otros looks completamente nuevos que simplemente viven dentro de ese mismo imaginario romántico. Incluso el vestido de Uptown Girls de Brittany Murphy adquiere una dimensión emocional especial: Reinhart explicó que era un vestido que admiraba desde que tenía siete años.
Es, en definitiva, un dress tour que entiende que la moda también forma parte de nuestra memoria cinematográfica.
Porque para quienes crecimos viendo estas películas, recordar un vestido es recordar también una historia, una actriz, una escena y, muchas veces, quiénes éramos nosotros cuando la vimos.
Y quizá ahí está la mejor definición de The Love Hypothesis: una película que no pretende cambiar las reglas de la rom-com, sino recordarnos por qué seguimos enamorándonos de ellas.
