Mientras que en la lista internacional vais a poder encontrar música destinada a varios rangos de edad de la población, tocando el soul, el rock, el pop, el indie, la electrónica o el punk desde una vertiente más clásica, mi lista nacional suele pecar siempre de lo mismo.
Estar absorbida, prácticamente en su totalidad, por la escena urbana. No es algo que haga a conciencia, ni premeditadamente, pero si os digo que la edad media que ha calculado Spotify que tengo según la música que escucho en en la plataforma de streaming son 17 años, con ese dato entenderéis algo más esa notable dominación de la vanguardia musical en la lista que nos ocupa. Y cuidado que no todo viene de esa escena, joyas como lo de Mourn, Yawners o Repion están ahí para corroborar que no solo de urban nacional viven mis oídos.
Si retomamos el tema de los conciertos multitudinarios, el FOMO y las colas interminables en internet para conseguir entradas ridículamente caras para la mayoría de mortales, como ya comenté en la lista internacional, sería reincidir en los mismos termas, borreguismo, precios dinámicos, comisiones abusivas, etc…, pero no puedo dejar pasar la oportunidad de comentar el cabreo mayúsculo que se ha organizado en las plataformas digitales con las entradas para la gira del LUX de Rosalía. Preventas activadas según el banco con el que se trabaje, en este caso ha sido el Santander el elegido, precios dinámicos a la alza según la demanda, con picos muy exagerados, comisiones extras más allá de los gastos de gestión, añadiendo dos euros injustificados a cada venta de entrada, colas totalmente desvirtuadas, podías entrar con diferentes dispositivos e ir más adelantado con el último con el que te hubieras solicitado entrar, o incluso esa brujería de reservar una entrada y desaparecer a los dos segundos justo iniciando la pasarela de pago, todo muy loco.
Por otra parte, y también haciendo hincapié en la escena urbana, comentar el gran melón abierto este año por parte de Cristina Fallarás, abogada y escritora, y la cuenta de instagram @denunciasgranada, ahora intervenida de manera judicial por el proceso que se está llevando a cabo después de que Ayax, famoso rapero de Granada y hermano gemelo del también rapero Prok, haya cursado una denuncia en firme contra la periodista por injurias, calumnias y atentado contra su honor en la que el rapero granadino le exige a la periodista la descabellada cifra de 750.000 euros, acusándola de iniciar un movimiento opaco e interesado para destruir su carrera. A lo que la profesional catalana ha respondido con una demanda en contra del rapero acusándolo de delitos de odio y acoso. El nombrado grupo de instagram, con más de 80 testimonios y después de la estirada de manta por parte de Fallarás, empezó a llenarse de relatos anónimos en los que se narraba, exponiendo sobre todo a Ayax (sin nombrarlo en ningún momento), los supuestos abusos, humillaciones y maltratos sufridos por algunas de las víctimas que habían tenido la desgracia de cruzarse en el camino de los gemelos granadinos y compartir con ellos, algo más que un concierto como fan del dúo.
Con algunos seguidores convencidos de dichos actos, no era la primera vez que se oían asuntos de esa índole sobre los gemelos, y una sección de los mismos defendiendo a capa y espada a sus artistas favoritos, la lucha sobre la autenticidad de los testimonios ha acabado teniendo a un protagonista masculino que ha sido quien ha corroborado parte de esas deleznables, delictivas y condenables actitudes atacando directamente a Ayax en su último tema Te Avisé. Y el responsable no ha sido otro que Fernando Costa, el rapero de Ibiza con el que el dúo granadino ha compartido varios años de amistad, giras y colaboraciones, algo que le otorga la credibilidad necesaria al relato. Y no creo que sea porque es un hombre y por ello se le ha de creer más que al resto de testimonios anónimos, no, Fernando tiene ese extra de credibilidad simple y llanamente por ser una de las personas más cercanas y allegadas al dúo durante varios años de carrera profesional en los que compartieron backstage, vídeos, colaboraciones, productores, fechas señaladas, reuniones familiares y giras conjuntas.
Luego podríamos entrar en la diatriba de si Fernando ha tardado demasiado en hacer públicas sus experiencias junto al dúo, de si es lícito monetizar la tiraera a su ex-compañero de fatigas, o de si no ha sido hasta que Ayax se ha metido directamente con la unidad familiar del rapero, que Fernando ha reaccionado. Pero de lo que no hay duda, es de que la validación necesaria para corroborar esos testimonios anónimos, ha llegado de una de las personas más cercanas e íntimas de su círculo, algo que tiene un peso específico muy importante en todo el asunto sin importar su sexo.
Sobre la lista, pues solo deciros que, en contadas ocasiones y a causa de esa nueva moda de estrenar EP’s, mini-álbums y mixtapes tan extendida en la escena urbana, os vais a encontrar en ella con alguna de esas opciones como mi elección a mejor trabajo del año del artista en sustitución de un disco oficial al uso. Este año me había propuesto no hacerlo así e incluir en la lista únicamente trabajos largos oficiales, pero se me ha hecho imposible no incluir el debut en formato EP de Greta, el también EP de Barry B, o las mixtapes de 8belial y Disobey. Imposible evitarlos en el recuento final del año.


Mi enamoramiento con Alice Wonder comienza, realmente, con el tema Bajo La Piel, último corte de su disco debut Firekid (Infarto Producciones, 2018). Un trabajo cantando totalmente en inglés excepto ese último corte. El álbum me gustó bastante, pero el enganche emocional que me creó ese tema, no consiguió igualarlo ninguno más del disco. Unos años después, la madrileña nos entregaba Que Se Joda Todo Lo Demás (Infarto Producciones, 2022), convirtiendo ese enganche en pura obsesión. Un disco que nos llegaba cantado completamente en castellano y dotado de una sensibilidad emocional y unas letras, absolutamente desarmantes. La consigo ver hasta tres veces con ese disco para acabar convirtiéndose en una de mis artistas de cabecera prácticamente de la noche a la mañana. Tres años de espera y unos cuantos adelantos después, hace poco más de un mes, aparece en el mercado Soulost (Sony Music, 2025). En palabras de la propia Alice, su disco más introspectivo, exorcizante y personal hasta la fecha. Tengo que admitir que he tenido serios problemas para meterme en él, un trabajo que todavía no he conseguido dar por finiquitado. Ya sea por ese retroceso al inglés, con bastantes temas del disco en ese idioma, o por lo inabarcable musical y estilísticamente que es Soulost, la base sigue siendo el pop, pero esta vez mezclado con la electrónica, el trip-hop y el ambient, forman un ecosistema musical exigente y detallista. Soulost es un viaje atmosférico y sensorial en el que perderse, encontrarse y volverse a perder hasta encontrar el rumbo de nuevo. Estoy seguro que con un poco más de tiempo, Soulost se hubiera ubicado mucho más alto en la lista, pero con las horas de escucha que he tenido, ésta es la posición más justa actualmente.
Poco más de un año después de su último disco, The Avoider (Cielos Estrellados, 2024) y con una carrera que abarca una década y seis trabajos de estudio, su séptima referencia, Letra Ligada (Cooperativa Montgrí SCCL, 2025), marca un claro e intencionado punto de inflexión en la banda capitaneada por las hermanas Rodríguez, Jazz y Leia, y completada por Carla Pérez y Oriol Font. El combo catalán se ha caracterizado siempre por tratar sonoridades evidentemente noventeras sacadas del underground perteneciente al post-hardcore con la vista puesta en las luminarias del sello Dischord y el sonido Washington DC. Una amalgama de influencias trasladadas siempre con una personalidad arrolladora, una calidad indiscutible y unas habilidades siempre sorprendentes para la juventud de la banda. Eso por no hablar de sus increíbles directos. Pero todo cambia, y si con su anterior disco llegaron al destilado perfecto de aquellas influencias pasadas por el filtro de la banda, Letra Ligada da varios pasos al frente para mostrar nuevas influencias y un cambio de idioma que no resulta nada sorpresivo. Tomando el castellano como lengua vehicular para su nuevo trabajo y dejando el poso de las influencias noventeras intacto, su composición y su sonido ha pasado de las rasposas derivaciones post-hardcore, a las amables y reconocibles influencias indie en su vertiente más pop y accesible dentro de su propio universo. Siendo una de mis bandas de cabecera nacionales desde sus inicios, no seré yo quien se queje de tener un nuevo disco entre manos de las fantabulosas Mourn, pero sin que en ningún momento les siente mal su nueva evolución sonora y estilística, en una jugada que recuerda mucho a la de los catalanes Standstill y su disco homónimo del 2004, Letra Ligada suaviza y desacelera la fórmula de la banda hasta el punto de echar algo de menos esa rabia contenida y ese pulsión acelerada que provocaban en mí sus anteriores entregas.










Ruslán Mediavilla (a.k.a. Rusowsky) es una de las personalidades más esquivas, misteriosas e inclasificables de la actual escena pop. Encasillado en la sección más vanguardista y experimental de dicha escena, la etiqueta urban se le queda pequeña para describir la polimórfica capacidad creativa y el insondable estilo de este vallisoletano de estética rebuscada y juguetona. Deudor de corrientes artísticas como el dadaísmo o el feísmo, su álbum debut (Daisy, Warner Music Group / 2025) ha mostrado a un artista incluso más intrincado, experimental y único de lo esperado y expuesto anteriormente. Colaborando con su compañero habitual en esto, Ralphie Choo, en BBY ROMEO, poniendo a mi querida Zowi sobre la mesa en sukkKK! o recuperando a las olvidadas Ketchup en Johnny Glamour, DAISY se convierte en un viaje psicotrópico y alucinógeno en el que las capas de sonido, los detalles escondidos, los quiebros, las sorpresas, los recovecos, las texturas y la falta absoluta de complejos y límites, la convierten en una de las obras más exclusivas e indescifrables de la actualidad musical nacional. A punto de romper el techo del underground y afincarse en ese punto medio que tan cerca está del poliédrico y difuminado mainstream actual, su concierto programado en el Club Sant Jordi de Barcelona para el próximo 16 de enero vendió todas sus entradas en poco más de una hora y su disco en formato físico ha agotado todas sus copias tan sólo con el preorder, otro de sus grandes hitos este año ha sido el de estar nominado a un Latin Grammy con DAISY como Mejor Álbum de Música Alternativa. Si a Bon Iver le hubiera dado por rebuscar en el reggaeton y el urban, creo que le hubiera salido algo así.

Señalado en mi Spotify Wrapped como uno de mis cinco discos más escuchados del año, la reencarnación musical de Anier, me ha supuesto una de las mayores adicciones de este 2025. Apartada de las redes, de la industria e incluso de la creación durante un largo espacio de tiempo, ha sido la propia Melina Altés la que ha salido al paso explicando el vía crucis sufrido en la industria después de sacar su primer disco oficial Alas de Metal (Music Bus Records, 2022), del que por cierto han desaparecido tres canciones en Spotify. La tensión acumulada, la depresión, la lucha y las múltiples decepciones surgidas a raíz de su posicionamiento en la industria, han dado a luz a un disco mucho más reflexivo, analítico, reposado y accesible que lo mostrado hasta el momento por la catalana. Apoyada en estilos como el post-punk, el synth-wave o la electrónica de club, siempre con el rap como bandera, y trabajando en el estudio codo con codo junto al productor Pau Aymi, Duskdown (Music Bus Records, 2025) es un paso firme y al frente en la obstaculizada carrera de Anier. Como dato puntual decir que, como en el caso de la Juicy, lo de convertir el show en un concierto de banda física y presencial, no le hizo ningún favor a la propuesta.





Alba Casas siempre ha sido mi artista favorita de la mal llamada escena urban nacional. Siendo una de las pioneras en esto del trap patrio y sabedora de que el reggaeton romántico y sucio le encajan a la perfección en su universo lírico, Albany es otra de esas artistas que aboga por el chonismo como forma de vida exponiéndolo en sus canciones como algo que lleva en su ADN y por lo que, en muchas ocasiones, se la obvia dentro de la escena. Pero ya os lo digo yo, no hay nadie más sensual, certera y conocedora del abusivo amor tóxico-romántico en la escena que Alba. Estaba Escrito (Atlantic Records, 2025) es la primera referencia oficial de Albany bajo un sello discográfico y como si no fuera con ella, Alba descarga toda su personalidad en un disco doble de 25 temas y más de una hora de duración en un momento en el que las breves mixtapes y los reducidos EP’spueblan prácticamente la totalidad de la escena urbana nacional. Siempre ha sido una de las artistas más prolíficas y creativas de la escena, de eso no hay duda y su historial en Spotify existe para corroborarlo, pero está claro que nadie esperaba un disco doble de esta envergadura con el riesgo y la valentía que eso comporta dentro de los parámetros en los que se mueve esta gerundense criada en Granada. Separado en dos partes claramente diferenciadas, siendo la primera mucho más festiva y empoderada y una segunda mucho más vulnerable y emocional, Estaba Escrito ha sido mi disco más escuchado de este 2025 y mi mayor adicción con diferencia.




