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Blog Fénix de Desván: Escondite felino post image

Escondite felino

¡¡Hola cuervecillos de desván!! ¿Qué tal la vuelta al cole? Ahora que toca ahorrar un poquillo para las navidades tenemos que ser creativos a la hora de no gastar un céntimo. Y dado que tanto si compartes piso, como si tienes un hermano gorrón de los que sisa las vueltas del pan, como si un gnomo juega a esconderte el dinero; vamos a crear un escondite estupendo y adorable para guardar unos ahorrillos y ser capaces de conservarlos hasta fin de mes. ^^

Porque muchas veces no pensamos en ser hormiguitas ahorradoras, bastante es que llegamos a fin de mes. Y no nos gusta que nos quiten los ahorrillos sin querer o queriendo del tarro de la estantería. Y cuánto y menos tener un cerdito con lo que cuesta darles de comer a esos bichos… Vamos a matar 3 pájaros de un tiro, tendremos una tierna mascota, una pequeña hucha aunque no sea un cerdito y un escondite para conservar lo que en palabras de la khaleesi “con sangre y fuego” conseguimos…

Crearemos un escondite felino. Solo necesitamos un poco de tela (dependiendo del tamaño del felino será más o menos) (podemos usar camisetas, sabanas viejas, vaqueros, pana…), unos botones, un cascabel, una madera o un cartón duro, un kilo de garbanzos o una bolsa de arena que los garbanzos se comen, algodón y algo de maña con la costura.

Realizaremos en la tela dos contornos con forma de “n” (minúscula) y sumamos a esa forma dos triángulos a modo de orejas, lo que viene a ser un gato… Cortamos y cosemos esas dos formas gatunas siguiendo el contorno (dejando la base abierta) y le damos la vuelta como un calcetín. Tener en cuenta que si la tela tiene un estampado bonito deberemos dar las puntadas por el lado más feo para que al darle la vuelta nos quede el diseño por fuera. Si no será un gato feo o al menos como los egipcios que parecen que estén del revés, y llamará la atención, por lo que dejará de ser un discreto escondite. Cortamos un rectángulo largo y de dos dedos de anchura para después unir los dos laterales largos y uno solo de los anchos. Una vez lo cosamos le daremos la vuelta y rellenaremos de algodón (recordad coserlo del revés que os estoy viendo liarla jajaja).

A la funda que nos ha quedado con forma de gato deshinchado la rellenaremos por los bordes de algodón y el centro de garbanzos o tierra para darles peso y estabilidad. Usaremos el trozo de madera o cartón duro, en mi caso un posavasos que no usaba; y dibujaremos su contorno en la misma tela que usamos para hacer el gatete. Después de recortar ese retal de tela, usaremos la pieza de madera o cartón para anclar los extremos de tela a su base, consiguiendo así una superficie interna sobre la que mantener la figura completa. Y taparemos el estropicio de pegamento que seguro que liaremos con esa tela, dejando ocultos todos esos delitos contra el buen hacer.

¡Ya solo quedan detalles! Empieza a tener gracia y todo, el mojoncillo. Cosemos los botones como si fueran los ojitos y la nariz y le hacemos un collar cuco del color que más os guste; y sobre el collar cosemos el cascabel. Por último antes o después de coser la cola, como os sea más cómodo, en la misma tela cortamos un semicírculo y lo cosemos a la espalda del gato encima de la cola (hay que hacerlo con un hilo del mismo color para que pase totalmente desapercibido).

¡¡Y ta-rá!!! Ya tenemos un escondite felino para guardar los lereles seguros en casa ^^

Espero que hayáis disfrutado mucho tanto del post como de la actividad y que nos veamos en la próxima publicación ^^ ¡Un saludo!