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 Juego de Tronos (T7) 

Y tal como vino se fue para volver en una fecha incierta… (Va con Spoilers)

¿Habéis alguna vez soplado por esos agujeritos de plástico que junto a un tubo con agua enjabonada hacen pompitas? ¿Recordáis el agujero pequeño que hay debajo del grande? Pues así es como nos ha dejado el culo a los seguidores de la espectacular ficción de juego de tronos. De plástico, pequeño y enjabonado.

Y no es para menos, pues la séptima temporada de Juego de Tronos que acabamos de abarcar, aparte de ser la más pequeña, ha sido la más espectacular en cuanto a emociones se refiere. Ha sido una temporada muy agradable (tal vez demasiado para lo que nos tienen acostumbrados, pero ya hablaré luego de eso), con muchos encuentros y reencuentros que han ocupado la pantalla con frases lapidarias y momentos abruptamente emotivos.

La llegada de Darnerys (Emilia Clarke)  a Rocadragón tras 61 capítulos (unas 61 horas que se dice poco), poniendo sus pies en poniente con la frase “¿Comenzamos?”.

El encuentro de Jon Nieve (Kit Harington) y Darnerys para muchos puede que fuera leve, pero en su sutilidad y evolución a lo largo de la temporada, nos ha dado un montón de momentos gratos…

Arya y NymeriaBran, Sansa y AryaEl perro y Brienne de Tarth, y Jaime Lannister (frío pero potente)… Tyrion y Cersei (vale, no ha sido agradable, pero mola)

Y no me puedo ir sin hablar de las grandiosas secuencias de batallas que nos ha dejado esta temporada, una de las cuales ha sido rodada en Extremadura y aún se pueden encontrar cachos de Lanister por sus alrededores.

Una temporada bestial ¿Verdad? ¡Por supuesto! Pero se nota la recta final de la serie y esta temporada adolece de ciertas cosas, que si bien no han de ser malas, rompen parte de la emoción de la serie que era a otrora cuando cualquier personaje bien amado por el público era susceptible de tener una muerte salvaje y cruel.

Excesivamente “agradable”

Estamos acabando, y creo que el problema de esta temporada ha sido excesivamente agradable como ya dije antes. Tras la salida de los textos de George R.R. Martin se nota que la producción de HBO tiene un hierro candente entre manos y es mucho más complaciente que el escritor, menos arriesgada ante las posibilidades de un público airado dando situaciones que evitan que Jon Nieve la diñe en mitad de una charca helada, o que personajes tan simpáticos como el salvaje Tordmund caiga en una heroica batalla. Lo resumo, antes hasta el apuntador temblaba, pero en una recta final que debe dar un final digno a los amados personajes, nos da la emoción cuando sabes que deben salir victoriosos, pero nos quita el miedo a la muerte… Quién sabe, pero tal vez solo sea la calma que precede a la tempestad. No quiero pedir que mueran personajes amados dentro de los ocho capítulos finales que quedan de la serie, pero sí que temblemos como cuando tras la boda roja nos hicieron ver que no hay ningún personaje intocable. Cuidado con lo que se desea ¿Verdad?

La octava temporada

¿Y qué podemos esperar de la octava temporada? A mí personalmente me parece que tras usar 7 capítulos simplemente para que Jon Nieve muestre a los caminantes blancos al resto de los señores de poniente (Que van peligrosamente a lo suyo ¿Nadie ha pensado en que aunque los muertos caigan, se avecina un invierno de tres pares de cojones para el que nadie se ha molestado en prepararse entre tanta política pasivo-agresiva?), ocho capítulos para cerrar la absurda cantidad de arcos argumentales que tienen encima se me antojan pocos.

Es decir, esta temporada ya había gente quejándose de los “teletransportes” de ciertos personajes (Cuando lo que ha ocurrido es que han abusado de las elipsis temporales cuando antes no lo hacían, cosa que necesitaba la temporada de hecho), y en ocho capítulos quieren:

-Luchar contra los caminantes blancos, que llevan preparándose durante 67 capítulos.

-La lucha de señores en poniente ¿Quién acabará en el trono de hierro?

– La trama que cada personaje tiene pendiente; Arya tiene una lista con nombres que tachar, Sansa como señora de Invernalia, Tyrion con su familia, y no olvidemos la cleagnebowl, que tantas risas ha dado en internet, la inminente-épica-legendaria-histriónica-de pelotas batalla que todo los aficionados esperan entre el Perro y la Montaña.

Rumores, rumores…

Con todo esto encima y en solo ocho capítulos HBO tiene un arduo trabajo entre manos para finalizar con dignidad una de las series más colosales (Por calidad y por tamaño) que jamás hemos podido ver en televisión. Una serie cuya ficha de producción hace palidecer grandes obras del CINE… y aquí viene el susto, con una temporada final que se teme para el 2019.

No hay nada oficial… Es una fecha que ha surgido en las redes sociales y sin ninguna fuente fiable, pero que no es nada descabellada si tenemos en cuenta que el rodaje de esta nueva temporada se inicia en octubre de este año, y que cada capítulo rondará la hora y media de metraje (Lo que una peli, vamos…). Una temporada de ocho capítulos con más duración que las de diez, que comienza meses más tarde que las anteriores (La séptima se inició en julio) y que además, tiene entre manos la dolorosa responsabilidad de cerrar la trama manteniendo el nivel de la serie.

Pero vamos… hablamos de HBO, podemos estar seguros de que si llega tarde, será para darle a los fans el final que nos merecemos.

No os perdáis la presentación que HBO hizo de la séptima temporada de Juego de Tronos en Madrid.

El vídeo-resumen de las temporadas anteriores de Juego de Tronos realizado por HBO no tiene desperdicio.